SNL y una clase magistral de branded content

SNL (Saturday Night Live), es quizás uno de los programas más relevantes de la televisión a nivel mundial. Con 41 años ininterrumpidos de transmisión y siempre con el genial productor Lorne Michaels a la cabeza, SNL ha cobijado a actores de la talla de Chevy Chase, Jim Belushi, Billy Cristal, Tina Fey, Janeane Garofalo, Eddy Murphy (créame, la lista es interminable).

Si bien su formato es el de un programa cómico, SNL ha marcado siempre una línea crítica, poniendo  un pie no solamente en la vida política norteamericana, sino formando  parte de una serie de movimientos sociales y definiendo posiciones libertarias en casos como el control de armas, los derechos LGBT, u otros.

La pregunta que cualquier marketero se haría es simple: ¿cómo hacer para, luego de 4 décadas, no volverte obsoleto y ser absorbido por el mercado?

Gran parte del éxito de SNL se basa en el talentoso equipo de escritores, quienes tienen una particular visión de la realidad y, por supuesto, afiladas plumas para captar la sensibilidad de las audiencias. Otra porción viene del desenfado de los guiones, los cuales, sin llegar a la vulgaridad, muestran crudamente taras y defectos del pueblo norteamericano y los parodian sin llegar al ridículo, algo de lo que podrían muy bien  aprender nuestros guionistas locales.

Sin embargo, una cualidad de SNL es que ha sabido adaptarse a los cambios del mercado. El video / spot / sketch de American Express, que acompaña esta nota es la mejor prueba: a partir de la próxima temporada SNL cortará el 30% del espacio destinado a publicidad pagada y lo remplazará por branded content.

Ello implica dos cortes comerciales menos por emisión.

Cuando fui a la universidad, a fines de los 90, te enseñaban que cada hora de TV. equivalía a 48 minutos; los 12 restantes eran 4 pautas publicitarias de 3 minutos cada una.

La decisión de NBC, que aparentemente se extenderá a otros programas, deja solamente 6 minutos de spots (tiempo que se aprovecha para ir al baño, rellenar el plato de comida, o ver si los niños siguen vivos). El resto del contenido deberá ser adaptado dentro de la estructura del programa en sí.

El reto es grande: no solo hay que producir comunicación mucho más inteligente que un simple spot, sino que hay que lograr la manera que no parezca un cherry horroroso o un simple product placement.

La ola sigue llegando, allá usted si no quiere darse cuenta y sigue invirtiendo su dinero para interrumpir a una audiencia que jamás le autorizó hacerlo.